Todos hablamos hoy de los beneficios de la cosmética natural. Pero todavía hay un gran desconocimiento sobre para qué sirve cada planta medicinal. Tampoco sobre la correcta manera de utilizar los tan nombrados aceites esenciales.
La gran variedad de aceites se debe a que cada uno corresponde a una determinada necesidad, tipo de piel o estado de ánimo.
Así, encontramos algunos que ayudan a acompañar la actividad física, otros que son ideales para un masaje armonizante, otros están indicados para pieles sensibles, para tratamientos vivificantes o suavizantes.
Hay otros aceites que se utilizan para tratamientos de belleza, antioxidantes o para combatir celulitis o estrías.
Los principales beneficiosLas preocupaciones diarias y el estrés pueden acumularse en el cuerpo, manifestándose en forma de rigidez muscular y dolor.
Un masaje al final de un día agotador con un aceite para masaje tiene beneficios físicos y anímicos y sólo se necesita un poco de tiempo.
La escucha y el contacto ayudan a establecer la comunicación.
Los valiosos ingredientes a base de plantas medicinales aportan efectos terapéuticos, mejoran la tonicidad de la piel y estimulan las fuerzas vitales del tejido.
Para estar sanos y en forma, también es muy importante encontrar el equilibrio.
Al incorporar en la higiene diaria los aceites corporales estamos ayudando a lograr este bienestar. A través de su aplicación se obtiene una maravillosa sensación de suavidad y vitalidad en la piel, aportando equilibro y armonía.
También es importante cómo usarlo. Hay que colocar una pequeña cantidad en la palma de las manos y extenderla sobre la piel ligeramente húmeda.
Hay que hacer leves masajes o movimientos circulares hasta su total absorción.
Si la aplicación es correcta, no quedará ninguna película grasa ya que funciona como una leche hidratante.
Y entonces llegamos a la gran pregunta: ¿cuál usar en cada momento?
Para acompañar la actividad física Lo indicado es el Aceite para masaje con Árnica. Favorece el calentamiento de las fibras musculares y reduce el riesgo de contracturas.
Su principal componente es el árnica que facilita la preparación y recuperación muscular y restituye la tonicidad de la piel gracias a su alto contenido en ácido silícico.
Sus aceites esenciales naturales de lavanda y romero estimulan.
Consejo de aplicación: Ideal para masajes antes y después del ejercicio físico.
Para pieles sensibles Hay que utilizar Aceite para masaje con Caléndula. Es un tratamiento a base de aceite de girasol y extractos de flores de caléndula y manzanilla.
Tiene propiedades suavizantes y calmantes, en especial para pieles sensibles con tendencia a irritarse.
Previene la deshidratación cutánea y ayuda a mantener el equilibrio hidrolipídico.
Su fino aroma natural a cítricos proporciona bienestar.
Para un masaje armonizante Nada como un masaje con Lavanda. Torna la piel tersa, lisa y aterciopelada.
Un delicado masaje distiende el cuerpo y estimulará el sueño reparador y el bienestar general.
Para un tratamiento vivificante Recomendamos el Aceite corporal de Espino Amarillo. Revitaliza y protege la piel, dejándola suave e hidratada.
Protege del clima desfavorable y del envejecimiento prematuro, evitando la proliferación de radicales libres gracias a su alto contenido en vitaminas A y E y ácidos grasos insaturados.
Además, su aroma a mandarinas y naranjas refresca y tonifica.
Tratamientos embellecedores
Para un refinado tratamiento embellecedor se utiliza el Aceite corporal de Rosa Mosqueta que une las virtudes regenerativas del aceite de semillas de rosa mosqueta y el hidratante aceite de jojoba.
Un suave masaje cotidiano mantiene la tonicidad de la piel y la deja flexible y aterciopelada.
Por otra parte, el delicado aroma natural a rosas tiene un efecto armonizante.
Para tratamientos suavizantes Lo ideal es el Aceite corporal de Citrus. Este ligero aceite corporal a base de aceite de almendra dulce que suaviza e hidrata la piel. Penetra rápidamente y previene el resecamiento cutáneo en zonas con tendencia a secarse.
Es ideal para un masaje tonificante, especialmente en la época estival.
Su aroma natural a limón proporciona un efecto refrescante.
Para combatir la celulitis Para uno de los grandes males femeninos, lo mejor es utilizar el Aceite con Abedul. Posee una acción anticelulítica y reductora.
Su avanzada fórmula con extractos vegetales de hojas de abedul, romero y rusco activa el metabolismo de la piel y facilita la circulación de líquidos.
El uso constante mediante un ligero masaje previene la aparición de la celulitis en caso de predisposición o tendencia a desarrollarla. La piel gana firmeza y elasticidad, la silueta queda remodelada.
Su aroma a pomelo y ciprés tieneun efecto tonificante.
¿Por qué son tan valiosos los aceites vegetales para el cuidado de la piel? Según Weleda, una de las principales empresas con más de 85 años de experiencia en cosmética natural, los aceites vegetales provenientes de semillas y frutos madurados bajo el sol son muy afines a la capa lipídica del ser humano.
Favorecen los procesos vitales y la regeneración natural de la piel. Ricos en ácidos grasos esenciales, mejoran la estructura y la resistencia de los tejidos, dejando la piel tersa y aterciopelada.
Debido a su afinidad con los ácidos grasos del cuerpo, se absorben fácilmente, tienen un efecto armonizante, protector y benéfico para la micro-circulación, aportando una maravillosa sensación de suavidad y vitalidad en la piel.
Los aceites corporales de Weleda están elaborados con selectos aceites vegetales y valiosos extractos de plantas medicinales. Tienen un complemento de aceites esenciales naturales como componentes aromáticos que ayudan también a mantener el equilibrio anímico.
Rosas de los Andes, limones de Sicilia, aceite de oliva de Andalucía, árnica de Rumania, plantas medicinales y preciosas semillas para elaborar una amplia gama de cosméticos auténticamente naturales, es el secreto de esta empresa con presencia en gran parte del mundo.
Te mostramos algunos de sus productos:

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