El invierno nos propone un viaje introspectivo, es un período de reflexión que nos permite conectarnos con nosotras mismas y, a la vez, con nuestro entorno. Yagmour propone hacer un refugio de cada lugar que transites, que puedas generar ambientes donde disfrutes estar y compartir.
Es un tiempo ideal para dedicarlo a lo que nos gusta y en el que podemos adquirir nuevos conocimientos, estudiar, leer, cocinar, generar actividades que nos produzcan bienestar y nos conecte con nuestras posibilidades de producir cosas nuevas todo el tiempo.
Yagmour trabajó su colección pensando en los diferentes tipos de mujeres que elijen la marca, generando una variedad de opciones para cada una de ellas.
Uno de los looks mas fuertes de la temporada es el Aviador. Desarrollaron una línea sport wear siguiendo esta premisa, reminiscencia militar, estampas camufladas, bolsillos con volúmen, desarrollo de avíos metálicos, detalles de corderito y gamuza son algunos de los ítems que se ven tanto en prendas como en accesorios. Parkas, pantalones cargo y cinturones completan los conjuntos, la paleta de color tiene fuerte presencia del verde militar, negro y gris.
El grunge también tiene un lugar destacado en la temporda y, combinado con el aviador, nos permite armar estilos mas jeaneros, pantalones de pierna skinny, camisas con cuadros grandes y buzos over sizes que se combinan con pañuelos, gorros tejidos y tachas envejecidas aplicadas en accesorios y prendas.
Para los sweaters se usaron fibras naturales, puntos gruesos, guardas y jaquard. Se combinan con remeras de estampas naturalistas, cinturones trenzados de cuero y detalles de terminación artesanal generando así un look diferenciado que denominamos etno – natural.
Trabajamos también una tendencia barroca para generar looks formales y de noche, de reminiscencia romántica y sofisticada. Encajes, piedras, apliques, brillos y transparencias son algunas de las cualidades que conforman éstas prendas. Los hombros se destacan y las estampas animal print cobran protagonismo, la paleta de color va de claros, como el rosa y el marfil, hasta combinarse con azules y verdes intensos.