El argán es capaz de sobrevivir a temperaturas de 50º C inhibiendo su crecimiento durante periodos secos, y floreciendo cuando vuelven las lluvias. Unido a África desde hace milenios necesita su tierra y su clima para prosperar. No es posible cultivarlo en otras zonas y sólo se encuentra en Marruecos y algunas áreas del oeste de Argelia.
De sus pequeños frutos se extrae un valioso aceite de color amarillo claro, que la población bereber ha utilizado tradicionalmente para el cuidado de la piel y el cabello. Rico en ácidos grasos insaturados y vitamina E, suaviza e hidrata la piel, refuerza su capa protectora y tiene un alto poder antioxidante.
Weleda obtiene el aceite de argán bio que necesita para su línea facial a través de Sidi Yassine, una compañía suiza-marroquí, encargada de la recolección y extracción sostenibles en la que trabajan 500 recolectores, el 95% de ellos mujeres. Sidi Yassine proporciona a estas mujeres bereberes, en muchos casos analfabetas, un trabajo estable y un salario justo, permitiéndoles mejorar sus condiciones de vida y utilizar de forma responsable los recursos de su tierra.
Entre julio y septiembre las recolectoras recogen uno a uno los frutos maduros que han caído del árbol, dejándolos secar al sol. Sus expertas manos retiran la pulpa seca y con la ayuda de dos piedras abren la nuez que se encuentra dentro. Allí se esconden 2 ó 3 pequeñas semillas. Las semillas se machacan, creando una pasta oleosa que mediante un constante amasado y el añadido de agua tibia da lugar al aceite. Para conseguir un litro se necesitan aproximadamente 38 kilos de frutos o unos 2 kilos y medio de semillas.
El uso tradicional del argán es un ejemplo de perfecta armonía entre el hombre y la naturaleza. De él se obtiene el valioso aceite de uso cosmético, pero también culinario.
Se aprovecha su madera y las hierbas y plantas que crecen a su sombra, dan pasto a los rebaños. El argán es una gran fuente de riqueza medioambiental y económica para África. Su hábitat fue declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco en 1998.