Aunque se hizo pública en 2007, hasta ahora, Allegra Versace (hija de Donatella y sobrina del desaparecido Gianni) no había querido hablar sobre su anorexia de manera abierta. Sin embargo, la joven, de 25 años, dijo en una entrevista a La Republica cómo una adolescencia problemática la llevó a sufrir esta enfermedad.
"Llamo a este mi período de ausencia, estaba inmersa en mis pensamientos y no podía confrontar la realidad, tenía una venda en los ojos", asegura la joven, cuya máxima era pasar desapercibida: "Sobre todo quería una cosa: no ser nadie, no ser reconocida, no ser perseguida".
Ser una adolescente con un apellido conocido mundialmente no fue tarea fácil para Allegra, que pronto descubrió que ganar su propio dinero era una vía de escape. "Estudié teatro, y me encantaba tener papeles en películas independientes que posiblemente nadie fuese a ver". "Sin embargo", concluye, "fuese donde fuese seguía siendo una Versace. No podía escapar y eso me hizo mucho daño. Llegué a odiar Los Ángeles".
Con todo, en 2007 llegó el momento de hacer pública la enfermedad, tras numerosas especulaciones y rumores, mediante un comunicado emitido por sus padres, Donatella Versace y Paul Beck: 'Nuestra hija, Allegra, ha estado luchando contra la anorexia, una enfermedad muy seria, desde hace varios años. Está recibiendo el mejor tratamiento posible para superarla y está respondiendo bien".
Ahora, tras haber heredado a los 18 años el 50% del imperio Versace, la joven comienza una nueva vida, tras haber ingresado en la junta directiva de la empresa, tomará una parte activa en el funcionamiento de la misma. Eso sí, posiblemente bajo el anonimato que tanto anhela.